domingo, 21 de octubre de 2012

Totonicapán (Chuimekená)


La verdad es diferente, depende de quién te la cuente…
Por eso hay muchas verdades, por eso hay muchas mentiras…

Pero hay una verdad innegable. 
Hay una mentira imposible. 
Hay en la memoria –aunque quizá no en la historia- muchas cosas ciertas, que no se conocen bien hoy, pero que causaron heridas que no cicatrizan. Además “las cicatrices no ayudan a andar”.
La exclusión, la marginación, la discriminación, el racismo, existen y persisten en este país plagado de males. Y todos esos males salen a luz mostrando muchos síntomas: pobreza, ignorancia, enfermedades, explosión demográfica, violencia, y un montón de etcéteras.

Pero cuando se nos olvida que detrás de todos esos males y de todos esos síntomas está la gente, la crisis es inevitable, porque por la “necesidad” de acabar con esos problemas se puede pasar encima de mucha gente. ¡Peor si el remedio es violento! 

La población guatemalteca en sus grandes mayorías sufre cotidianamente estos problemas... de forma callada. Las cosas se agravan, se ponen más difíciles y la gente sigue en silencio. Nos cae una nueva "reforma tributaria" (para poner un solo ejemplo), que a las claras aprieta de la clase media para abajo sin misericordia, y nos callamos...

Pero "callarse" no es algo que haya pasado por la mente de la gente de Totonicapán. La Organización de los "48 Cantones" durante 11 años ha estado planteando a DEOCSA (la empresa de Unión Fenosa que comercializa la electricidad en el occidente de Guatemala), una negociación de sus precios y cobros excesivos, cada vez más inaccesibles, pero el diálogo "se cerró". (mi fuente es fidedigna!).

Los "48 Cantones" no son solo una "entidad" que se dedique a "provocar líos", al contrario, esa organización que responde a la manera consuetudinaria de ver el mundo desde la óptica Kiché, ha sido responsable de conservar, manejar, renovar y proteger el bosque más importante del país, después de la maltratada selva petenera. Es en Totonicapán donde se conservan las fuentes de los grandes ríos Chixoy, Guacalate y Motagua, que dan vida y energía al país, a través de sus largos recorridos en que irrigan grandes extensiones de producción agrícola y generan electricidad (la misma que después se paga cara!), al alimentar importantes hidroeléctricas.
Tan codiciadas fuentes energéticas estarían quién sabe cómo, si la organización comunitaria más importante del país -Los 48 Cantones- no hicieran esa invaluable tarea.
Igualmente, en la problemática socio-económica de Totonicapán, los 48 Cantones juegan un papel muy importante.

Y bueno... el precio de la electricidad, la inminente instalación de nuevas explotaciones mineras, las reformas constitucionales anunciadas, las reformas educativas, entre otras, con el ingrediente de un diálogo interrumpido con DEOCSA, llevaron a Los 48 Cantones a plantearse la realización de una protesta pública interrumpiendo el paso en la carretera interamericana. Lamentablemente, este recurso de "taponear" las carreteras es prácticamente el único mecanismo que poseen las clases populares para hacerse oír y llamar la atención de los sectores del gobierno. Así que eso hicieron, el día jueves 4 de octubre del 2012. El punto: Alaska, en el kilómetro 171, al occidente de Guatemala.


Que cualquiera tape una carretera importante un día, causa problemas, seguro que sí. 
¡Entorpece tantas cosas! ¡causa dolor! ¡interrumpe el curso normal de la economía! ¡afecta la vida!

¿Y qué hay de las carreteras que tanta gente ha tenido tapadas por toda su historia? ¿La carretera de la educación? ¿La del empleo? ¿La de la salud? ¿La de la igualdad? ¿La de las oportunidades? ¿La del progreso? ¿La del desarrollo? carreteras importantes también...
¿Habrá sido inmune la gente al dolor? ¿Seguirá “indolora” para toda su vida y seguirá silenciosamente aguantando? ... yo sé que no, ya se ha manifestado.

Aún sabiendo que interrumpir una carretera es en contra de la legislación guatemalteca (debido a que el derecho de la locomoción es un derecho constitucional) muchas carreteras en Guatemala se han visto interrumpidas muchas veces por grupos interesados en hacer planteamientos al gobierno. Tapar una carretera es tocar un punto sensible del país, igual que en cualquier otro país donde también se observan tales manifestaciones. 

La crisis llegó aquel día cuando, para disolver la manifestación se activaron las fuerzas de seguridad y también el ejército. Así, el control de la situación se volvió violento y paradógicamente, sin control. El resultado: 6 muertos en el lugar, más de 30 heridos, y por lo menos 3 muertos en los días subsiguientes. Todos los muertos eran miembros del grupo manifestante y la mayor parte de los heridos también. Algunos heridos son parte de la policía nacional. 

("Lo más terrible se aprende en seguida y lo hermoso nos cuesta la vida". Silvio Rodríguez).

Me pregunto quién podrá pensar en reprender a su hermano, a su hijo, a su familia, a balazos, para que corrija su conducta. Creo que eso no lo piensa cualquiera. Hay que estar "preparado" para actuar así, es decir, estar entrenado para disparar a mansalva, sin pensar en las consecuencias, habiendo en el lugar tanta gente manifestante, como gente que viajaba y quedó varada en el lugar. 

Entonces acá nacen preguntas importantes: ¿por qué "controlar" una protesta popular con armamento de guerra? ¿con el ejército? ¿por qué no mantener el diálogo o proponerlo, en lugar de hacer una demostración de fuerza?

Lo crítico es pensar -como respuesta- que esa manera de controlar una manifestación no sea "fortuita" sino sea parte de una "política" de estado. Los antecedentes recientes dan tristemente la pauta para pensar así: Heridos y muertos en Barillas, Huehuetenango; San José del Golfo y San Pedro Ayampuc, Guatemala; San Rafaél las Flores, Santa Rosa.

Una Organización como los 48 Cantones es una muestra de una forma alternativa de convivir y trabajar por el entorno en que se vive. Sin embargo, puede ser vista desde arriba como una entidad que pueda poner en "riesgo" al sistema predominante. ¡Eso resulta tremendo! Ver de esa forma a una organización local que contribuye de manera positiva en varios planos de la sociedad, solo muestra la intolerancia y la ignorancia que caracteriza muchas de las "relaciones entre clases" que posee nuestro país. 

Somos una nación enormemente rica, pero condenada a la pobreza y al sub-desarrollo, porque creo que no cumplimos con la tarea inicial de un país: sabernos y entendernos como una única sociedad y aprender a vivir en comunidad.  Nuestra diversidad debe entenderse como riqueza, no como obstáculo. No hay “razas” mejores ni peores, solo hay mentes más abiertas y otras más cerradas, unas más amplias y otras más egoístas, unas más humanas y otras más metalizadas, unas más comunitarias y otras más divisionistas. Mientras se mantenga la creencia de que acá hay buenos y malos y nos partamos en bandos, difícilmente podremos caminar como país.

("Los blancos huesos de un muerto pueden ser de un negro o de un blanco. Si la muerte no discrimina, que la vida tampoco lo haga". Rubén Blades).

Una muestra de que en nuestro imaginario nos sabemos diferentes, es que la gran mayoría no se dá cuenta de que los resultados de una protesta no son exclusivos para quienes se manifiestan (salvo la muerte, como en el caso de Totonicapán). Cuando Totonicapán se manifestó el 4 de octubre, no lo hizo para obtener beneficio para ellos solamente, sino para la población guatemalteca. Cuando ellos protestaron, lo hicieron también a nombre de toda la gente que nos quedamos callados. 
Repito que la población calla -por ejemplo- aún y cuando entendemos claramente que la entrega de riquezas por regalías risibles, como en la explotación minera, es nociva para toda la sociedad. ¿y? de esa manera cualquier cosa puede pasar en nuestro país, que toda la gente estará "bien gracias"...

Muchas cosas deberían ocuparnos como sociedad, porque todo nos afecta a todos. ¿Alguien sabe qué pasa con la Ley Anti corrupción? ¿Será aprobada alguna vez?

En fin, la crisis que ha vivido Totonicapán y que acarrea muchas secuelas, es una crisis nacional. Si no la vemos así deberíamos pensar seriamente en nuestra identidad como guatemaltecos. El futuro de una nación es producto de lo que su pueblo haga en el presente. Nuestra cooperación o nuestra segregación será la causa de nuestro mañana. Las leyes, los cambios, el progreso, será posible, en la medida en que lo hagamos posible desde hoy.

Me tomé la libertad de decir todo lo anterior, porque lo pasado durante los 18 días que han transcurrido después del triste 4 de octubre, me ha hecho pensar profundamente sobre lo que somos. Tengo claro que con lo que digo o escriba poco puedo lograr, incluso puede ser que consiga solamente el rechazo de algunas personas, pero espero dejar alguna mínima posibilidad de reflexión. 

Todo esto me llevó a escribir desde el viernes 19 hasta hoy (22) esta canción que presento en seguida (aunque confieso que he pasado muchos días y noches pensando en que debería escribir una canción sobre todo esto). Ahora se me dió y aquí está. 

Este es el texto y más abajo se puede escuchar.


Totonicapán       
Texto y música: Otoniel Mora
19-22/10/2012

Hay que ver como la historia se repite
Otra vez las mismas bestias nos envisten
hay que ver que la memoria nunca olvide
y evitar que la sonrisa se marchite

un pecado cometido en la gran vía
castigado con la muerte de seis vidas
y otras más que se derrumban sometidas
por la fuerza de inclementes genocidas

Los caminos que conducen al futuro
No están hechos solo de cemento duro
Se construyen cuando el cielo no es oscuro
Y el gobierno es una luz y no es un muro

en aquella cumbre en que el sol
aquel día lloró
un pueblo lastimado fue
aquel que no calló
el que por todos reclamó
su sangre derramó
su sangre derramó



Hay que ver de dónde nace la violencia
Si de abajo, donde se vive en pobreza
O de donde se rebalsa la riqueza
Que asegura su lugar usando fuerza

Los negocios que se gestan a escondidas
Y malvenden esta tierra con las minas
Nos golpean con la historia repetida
De entregar por un espejo tanta vida

Mientras valga más el oro que la gente
La salud, la educación, serán ausentes
Y el mañana será igual que éste presente
Sin no cambia la visión de un gobernante

en aquella cumbre en que el sol
aquel día lloró
un pueblo lastimado fue
aquel que no calló
el que por todos reclamó
su sangre derramó
su sangre derramó




Este octubre me ha quedado en la memoria
Me hizo ver que en este viaje falta tanto
Pero el camino que moja nuestro llanto
No ha de ser ninguna línea divisoria

Ser indígena y ser pobre en propia tierra
No es delito ni es razón para la guerra
Para que el pueblo no pierda su esperanza
Oro y gente no han de estar en la balanza

Este tiempo tan cargado de tristeza
Me recuerda que aquí todo el pueblo olvida
Y que hay tanta gente con hambre en su mesa
¡No lo olvide la memoria colectiva!

en aquella cumbre en que el sol
aquel día lloró
un pueblo lastimado fue
aquel que no calló
el que por todos reclamó
su sangre derramó
su sangre derramó
Totonicapán



Esta es la grabación que logré hacer hoy mismo. Todos los sonidos fueron hechos por mí. Yo soy el único responsable de todo lo que en ella se escucha.


Acá algunas direcciones con información y análisis de la crisis en Totonicapán.



domingo, 14 de octubre de 2012

Recorrido... (blues del '65)

Mi mamá me contó que eran entre las cuatro y media y las cinco de la mañana del 15 de octubre del sesenta y cinco, de manera que faltan pocas horas para que aquel momento cumpla 47 años, y con eso yo pueda decir que esa es mi edad, durante el año nuevo, que para mí empezará también en ese instante...

Hoy, a pocas horas de mis 47! (una mala foto de celular)

Qué fácil se dice! 
qué fácil se cuenta hasta 47! 
Pero ya no me alcanzan todos los dedos que tengo!
Tampoco me alcanza la memoria para traerme a la vista tanta cosa pasada, tanta risa y tanto llanto, tanto recuerdo... en 47 años caben muchas cosas...


Pero en fin, el pasado no es mejor ni peor, simplemente es... y simplemente me dispuse a recordar lo que pueda recordar de ese recorrido, que me parece corto cuando lo veo hacia atrás, pero que ha sido tan largo como cuando lo veía hacia adelante!


Pienso que todo empezó en Santo Tomás la Unión (Suchitepéquez), unos nueve meses antes de aquel 15 de octubre, porque allí nací y según sé, mis papás vivían también en el mismo lugar durante los años recientes al 1965. "Doña Hilda" era ya mamá de 4 hijos y 4 hijas! y "don Héctor" era el orgulloso papá de ese familión! Y ahí venía yo... para que fuéramos 9 sus hijos!

La vida no era fácil. Pero eso solo lo puedo imaginar, porque siendo yo "el nene", para mí las cosas seguramente fueron más cómodas en aquel momento, que para mis hermanos. Sé que nací a media cuadra del parque de Santo Tomás, frente a la Farmacia Fénix, de "doña Chela". En ese lugar empezó para mí, esta historia que intenté poner en una canción hace años y que me llevó muchos meses, desde diciembre del 2004 a diciembre del 2007. No recuerdo bien por qué empecé a escribirla, no encuentro ninguna razón clara para haberlo hecho, solo sé que "jugando" con los acordes iniciales me empezó a sonar la "tonada" que se convirtió en la primera estrofa. Seguramente por no tener clara la razón para hacer esta canción (que desde el inicio se llamó "Recorrido"), fué que me costó tanto terminarla. Llegó el momento en que tenía el inicio de la canción y el final, pero no había nada enmedio! Llegó también el momento en que se volvió frustrante esa sensación de no poder acabarla.
Cuando anoto ese período del 2004 al 2007, he de decir también que no se trata de 36 meses de trabajo constante, ¡nada de eso! se trataba de intentar algo cuando me acordaba de la canción. De escribir alguna línea, cuando alguien que la conocía me preguntaba si la había terminado... felizmente la terminé! la terminé y la fecha que apunté para ese momento fué 25 de diciembre del 2007.

Para no variar la canto poco... pero la canté recientemente, el 10 de agosto del 2012 (en una reunión a donde fuí invitado a cantar) y la grabé! esa es la grabación que se escucha más adelante. Mientras tanto, comento algunos detalles que rondan alrededor del texto de mi canción. Puede que la canción esté desactualizada, porque hoy tengo 10-11 años más que en aquel momento en que la terminé, pero lo que contiene no deja de ser verdad.

Ahora me doy cuenta de una curiosa casualidad: Cuando escribí la primera línea y puse "Estoy aquí después de más de treinta y seis", me refería a que recién había cumplido 36 años. Hace un minuto, al hacer cuenta de cuántos meses hay entre diciembre del 2004 a diciembre del 2007, me dí cuenta que también se trata de 36, y bien podría entenderse que en la primera línea esté yo diciendo que estoy ahí, después de 36 meses de trabajo sobre la canción... pero bueno, qué importa! solo me pareció un asunto curioso.

Nací en Santo Tomás, ese pueblo que tiene el nombre del santo que no creía en nada si no lo veía, y sin que fuera un asunto religioso, pude asumir esa frase de Santo Tomás en mi canción. Cuando tenía dos años de vida, mi familia se trasladó a Xela, para que mis hermanos pudieran tener mejores oportunidades de estudio. Así que una mañana despertamos en el frío, después de vivir en la zona cálida del occidente del país. Y pocos años después, cuando ya yo tenía 5 de edad, don Héctor murió.   Mi papá nos dejó, cuando lo venció la Leucemia, ese cáncer que enferma toda la sangre y que mata poco a poco. Aunque hoy día la Leucemia puede ser curada, en 1971 era invencible... y venció a mi papá el 22 de marzo de ese año. Mi mamá se quedó sola, con el montón de hijos e hijas y con la enorme tarea de echar pa' lante... Mi mamá cumplirá 90 en julio del año próximo!

De güiro y no sé cómo, me dí cuenta que tengo el corazón del lado izquierdo, y eso hizo que mi mente también se inclinara hacia ese lado desde entonces y hasta hoy. Mis ojos hacen lo mismo cuando ven hacia adelante.
Estudiando entre curas parecía que el camino de la fe era suficiente para salvar al mundo. Casi me convence el padre Sandino, un nicaragüense que dirigía la escuela parroquial "San Juan Bosco" de Xela, donde yo me había hecho ganador de "media beca" de estudios, por "mis buenos punteos", con lo que mi mamá se ahorraba Q. 1.50 cada mes (la colegiatura costaba Q. 3.00!). El padre Sandino me había apuntado para ser cura! estaba yo en la lista de los "buenos estudiantes" que cada año eran enviados al seminario Rinaldi de El Salvador, para que se hicieran curas y aprendieran a salvar almas!  Logré decirle que NO en los últimos momentos! Ahí se acabó mi carrera religiosa y creo que también se acabó mi fe. Un cura ayudó a que yo perdiera la fe!

Aún no sabía yo lo que era cantar, pero me llamaba mucho la atención la música. En San Juan Bosco siempre hubo un "conjunto de Marimba". Recuerdo que intenté un par de veces incorporarme al estudio y al conjunto, pero el "maestro" me dió un par de "baquetazos" en la cabeza que me hicieron desistir pronto. Felizmente me encontraría con la marimba años más tarde.

Cuando me descubrí músico me sentí extraño dentro de mi familia y creo que hasta hoy mi familia me encuentra extraño también. Solo mi hermano Rodolfo había mostrado -creo yo- interés en la guitarra y la música antes que yo, pero luego creo que nadie. Así que dentro del montón de hermanos, aquello "mío" no era normal. 
Sigo sintiéndome extraño, cuando hoy día me preguntan mis hermanos "¿todavía está cantando Otto?", pareciera hasta con la esperanza de que aquello termine, je je... pero la música ya no se quita!
Nunca he tenido bien claro qué significa para mi familia el hecho de que yo sea "artista", es decir, una persona que vive con intensidad las cosas del arte que tiene en sus manos para manifestarse... no lo sé, no es un tema que alguna vez hubiéramos "discutido". Solo repito que me siento "extraño" dentro de mi familia... pero finalmente también me siento aceptado, a pesar de ser extraño!

Alguna vez pude hacer una canción y creo que eso se lo debo a Fernando López, con quien fuimos compañeros en la escuela primaria y nos reencontramos más adelante, en la época de la adolescencia. En esos días Guatemala vivía épocas difíciles y los jóvenes experimentábamos un montón de contradicciones, adicionales a las propias de la adolescencia. Nos enterábamos de lo que la guerra hacía en todas las regiones del país, las matanzas y masacres horribles que quedaron escritas en nuestra historia. Poco a poco nuestra conciencia iba "tomando partido" y siendo siempre de las clases con menos, nuestra conciencia nos ubicaba con el pueblo. 
Conocimos las canciones de la Nueva Trova Cubana y mi mamá compró una guitarra para mí! Recuerdo que fué "Son de Cuba a Puerto Rico" de Pablo Milanés, la primera canción de la Nueva Trova que conocí y que me impresionó para siempre. Antes de aquello, escuchar a Violeta Parra, Quilapayún, Amparo Ochoa, Mercedes Sosa, Quinteto Tiempo, y otro montón de cantores que hacían "música de protesta" fué nuestro pan (musical) de cada día. Con Fernando tocamos además marimba por un par de años (en la Marimba Ideal, de Domingo Bethancourt).

De "joven", cuando hubo que "escoger una carrera" tomé el camino de la Escuela de Agricultura, hoy la ENCA (Escuela Nacional Central de Agricultura) y en aquel momento el ITA (Instituto Técnico de Agricultura), en Bárcenas, Villa Nueva. Ese fué un buen camino, claro que sí. Aunque en aquel momento yo hubiera preferido apuntarme a la escuela de música, a estudiar piano y canto y no alejarme de la música, pero la vida me llevó a Bárcenas, donde me haría un lugar en la Marimba "Surcos Sonoros" de la escuela y donde me aferraría a una vieja guitarra de mi amigo Federico Martínez, que siempre la tenía a la mano.
Llegué a Bárcenas casi siguiendo los pasos de mis hermanos René y Rodolfo, que antes habían estudiado allá, por eso "yo fuí el tercero de los Mora en el lugar", donde me costó un montón adaptarme, pero finalmente terminé siendo Períto Agrónomo. Fué mi hermano Hugo quien hizo lo imposible porque yo me sintiera bien en la escuela de agricultura y se aseguró de que yo llegara al final.

La vida me había alejado de Fernando López, pero la vida me permitió encontrarlo otra vez y luego nuevamente perderle de vista... "no sé a dónde fué parar". Fernando es un artista en toda la extensión de la palabra y yo quise, sin decir su nombre, apuntar un par de líneas para él en Recorrido, porque él siempre me empujó a cantar, creo que él creyó en que yo podía, me inyectó fuerza, me enseñó a usar la guitarra, me recomendó jugar con ella, me hizo saber que la música es un camino infinito y compartió conmigo tantas incertidumbres, que hoy después de tantos años, lejos de ser certezas son mayores incertidumbres, pero por eso mismo son la energía que me sigue moviendo! 

Después el amor... me enamoré de una morena y con ella tres hijos nos nacieron. Dos y una!
Con Carolina, después de conocernos en la Universidad de San Carlos, cuando estudiábamos Economía, tuvimos a Edson René, Sergio Javier y Daniela Irene. Ya crecieron y crecieron también nuestros problemas! Acarreamos todos los días con la complejidad de ser papás y con la carrera vertiginosa del tiempo! Lidiamos a cada instante con el dilema de darles o no, de exigirles o no, de limitarles o no. "En una mano el pan y en la otra el chicote",  es el consejo de la gente mayor, pero cuánto cuesta usar las dos manos así... ni modo, todos los días hay que aprender una nueva lección que nos dan los hijos... y aquí estamos casados, 22 años después.

Dibujado por Wil Van Rijn
La música me ha dado muchas alegrías, igual que tantas frustraciones y tristezas. Me ha puesto frente a mucha gente que me ha enseñado y frente a gente que cree que aprendió algo de mí... (ha de haber gente pa' todo!). Estuve "enredado" con la marimba y me siento enredado con ella todos los días. Recuerdo al "Mono" Román Bethancourt, al Tío Alfredo Bethancourt, al "pollo" Erwin Quiroa, a Fernando Gordillo, a Fernando López, a Fernando Juárez (tanto Fernando!), todos en la Marimba Ideal. Recuerdo a los marimbistas de Bárcenas, a Candelario Ramos (que se cambió el nombre porque no le gustaba!), a Ciriaco Umul Umul, a Otto Cabrera Cortéz (QEPD), a Villeda Lemus, al "tieso"; recuerdo a los marimbistas del CUNOC, a Luis López Maldonado, a "Chila", a Robin, a Otto Gordillo. 
Estuve "enredado" con la música andina y latinoamericana, con los Grupos Caudal y Kenchas, recuerdo a Danilo Rodríguez, a Edson Rodríguez, a Gabriel Rodríguez, a Fernando Juárez, a Kevin Escobar, a Alejandro Morales. Recuerdo nuestros encuentros con el Grupo "Sol Latino", con uno que otro suramericano (auténtico o falsificado!), nuestros viajes, nuestros "toques" en la calle, nuestros conflictos, nuestras necesidades, nuestros logros! recuerdo la compra de aquellos instrumentos maravillosos que representaban tantas alegrías: un charango, un ronroco, un arpa, las kenas, los bombos, los teponaztles, las tarkas, las zampoñas, los toyos, las guitarras, el violón, el tiple, el cuatro, etc.
Ahora estoy enredado con las canciones, con la tarea de tratar de llenarme con la música y las letras, tratando de sentirme satisfecho con lo que hago. Tratando de lograr una buena canción cuando se presenta la oportunidad, y así me encuentro con tanta gente... René Morales, Gabriel Rodríguez, Estuardo Tomás, Danilo Rodríguez, Fernando Juárez, Fernando López, Rony Hernández (el Mono), Gad Echeverría (aunque él no lo sepa), el "choco", Alex, etc. 

La vida no me ha tratado mal... eso creo. Debe ser porque yo creo no haberla tratado mal...
Aprendí con el paso del tiempo y con lo que me ha tocado hacer, trabajar, estudiar y reflexionar, que en el pasado -aún el pasado inmediato- radican las explicaciones de lo que pasa luego. Es decir, lo que vemos se origina de alguna causa o de muchas. Pero no ocurre porque sí. Las casualidades son rarísimas, la causalidad está presente siempre. Así que ver para atrás nos puede ayudar a explicar por qué estamos aquí y nos puede ayudar a mejorar nuestros pasos futuros. "Se que a veces miro para atrás, pero es para saber de dónde vengo", dice en su canción "Como un Pájaro", Fidel Gamboa (QEPD), del Grupo Malpaís de Costa Rica. Creo que si alguna "virtud" tiene esta canción, es dejarme ver hacia atrás, "el recorrido que he recorrido..."

Todo lo que me pasa no es casual, es producto de lo que he hecho, es el resultado de este recorrido de 47 años, del que me siento responsable y orgulloso... estoy celebrando con este recorrido, poder cumplir 47!

Desde el año 2008 el 15 de octubre fué declarado "Día de la Mujer Rural" por la ONU. Pucha qué bien! tengo doble razón para celebrar! 


Acá está el texto de Recorrido, para que usted la lea. 
El resto de lo que me pasa se lo cuento otro día...


Recorrido -blues del 65- 

(Texto y Música: Otoniel Mora)

 11 de diciembre de 2004 – 25 de diciembre de 2007

Estoy aquí después de más de treinta y seis
No lo pedí, pero ya ven, aquí llegué.
La memoria me está trayendo luz de ayer      
Y quiero cantarlo

Sesenta y cinco es el año que me aceptó             
Un día viernes (octubre por a la mitad)
En un pueblo que no puedo yo creer
Solo si lo veo

Al despertar
Una mañana ya con frío
Habría que seguir
Pues mi mamá
Se quedó sola cuando el viejo
Dejó de existir

De niño: un santo que quería rescatar         
De la pobreza y llanto a la humanidad
¡Que locura! Ni yo mismo me salvé     
¡Y casi me hago cura!

Al ir creciendo se me dio por cantar
Lo que recuerdo es que esto no era lo normal
Nueve hermanos y tenía yo que ser   
pero esta es mi fortuna

Luego al andar
Fui descubriendo que los sueños
Me harían volar
Y una canción
Es un incendio que no debo
Tratar de apagar





La vida me ha enseñado  que hay que buscar
Que el mito del destino todos pueden cambiar

La vida me parece un laberinto sin paz
En que cada fulano inventa cómo ganar

El tiempo recorrido solo puede ayudar
Si con mucho cuidado le animamos a hablar
En el camino andado puede haber mucho más
Que un simple recorrido que se usó al caminar

Me fui de casa para poder estudiar               
Yo fui el tercero de los Mora en el lugar
Entre tantos me sentía en soledad       
Pero fui creciendo

Después de un tiempo reencontraba la amistad             
De un viejo amigo que me empujaba a cantar
Hoy lo extraño, no se adónde fue a parar   
Pero no lo olvido

Tres veces papá
La consecuencia de que un día
Me fui a enamorar

De su mamá
Una morena, que aún hoy día
Me hace suspirar

Sigo aprendiendo cada día sin parar
Y mis hermanos de la música son más
La marimba, por los Andes o al cantar          
Todos van conmigo

Ni me imagino lo que pudo suceder
Si no me encuentro una guitarra y un papel
Otra historia les tendría que contar          
Sería diferente

Acá puede se puede oír Recorrido, gracias por escucharla.