sábado, 10 de enero de 2015

El Colibrí y la Flor

Hugo Gordillo es escritor, periodista y quizá poeta... eso puedo decir ahora, después de algunos pocos años de conocerle y de escucharle a él mismo "auto-definirse".

¿Por qué no seguís escribiendo como periodista? le he preguntando alguna vez... "porque a mí me gustan los cachimbazos... y ya no quiero meterme a babosadas!", me ha respondido.

Sin pensar en lo anterior Hugo me parece un tipo inquieto, leído, comprometido con lo que hace (escribir!), comprometido con las cosas claras, con las cosas serias, con las causas justas. Creativo, cuidadoso con los detalles, interesado en hacer cosas útiles, en dejar huella, en hacer camino, no tanto para sobresalir, sino para facilitar el camino a otros/as... así lo veo. Creo que en todo eso están las cosas que nos hacen coincidir y las raíces de la corta, pero rica amistad que nos une.

Lo conocí cuando él estaba en la mesa principal, como comentarista del libro que presentaba aquella noche, Nurya González: "Versos Negros, de Mujeres Blancas". Él también recuerda (como yo) que me sirvió un par de tragos mientras yo cantaba en esa misma velada (en Casa Noj de Xela, para no variar!). Después de esa vez nos vimos algunas otras, de manera informal y nos comunicamos telefónicamente hasta acordar que "haríamos algo juntos" para relacionar el trabajo artístico de ambos. 

Hugo tenía en mente desarrollar una presentación de sus cuentos "Breves de Gordillo", entrelazados con canciones que alimentaran la temática y la "entacucharan" para hacerla aún más interesante. En cuanto pudo me lo propuso y yo acepté. De aquello queda una grabación y la satisfacción de haber logrado presentar un trabajo conjunto.
Este video rescata uno de los momentos en que preparábamos aquel trabajo, que llamamos "Canción Contada":


video



Esta es la portada de "Canción Contada":



 Y acá algunas fotos que recuerdan aquel evento, en que participó también Gabriel Rodríguez (el percusionista que muchas veces me acompaña en las andadas con la música...).  Se ve también en la foto de la derecha al escritor-poeta Nelton Santiago, que incondicionalmente siempre nos ha prestado su apoyo.

 
En la foto de la izquierda aparecemos junto a Sonia López, Directora de Casa Noj (Hugo Gordillo, Gabriel Rodríguez y yo), que con su entusiasmo también contribuye a que estas ideas que se van ocurriendo a los artistas que rondamos las calles de Xela, se vayan haciendo realidades...



Así fuí conociendo el trabajo literario de Hugo Gordillo. 
En otro momento me compartió su libro "Mi cuento es corto", en que aborda a la manera de aquel libro "protagonista" de "Canción Contada", la "filosofía en intentos breves", llevada a la crítica social de forma reflexiva sin perder el plano divertido, haciéndo que al leerlo se mantenga inevitablemente la sonrisa en el rostro del lector. (Ese es un gran libro!).

Más adelante Hugo me regaló su libro "Fiesta", un compendio de poemas infantiles muy interesante. Es un trabajo nada simple y no es simplemente un "montón" de poemas para niños, sino que además es una herramienta didáctica que bien puede ser usada en las escuelas para educar a las niñez, por supuesto en la lectura y en la poesía, pero también en la conciencia ecológica y la problemática ambiental que vamos viviendo, así como en valores y principios de convivencia humana y convivencia con los otros seres vivos con quienes compartimos el universo. "Fiesta" es un libro que además puede ser muy útil para que niños de todas las edades, de la primera, la segunda, la tercera, la cuerta y las demás... (estoy hablando de todos nosotros!) puedan divertirse y aprender, con la felíz consecuencia de que ese tipo de aprendizaje solamente nos puede conducir a ser mejores personas...

También he tenido la suerte de conocer "El Vuelo de Libertad", un pequeño libro integrado por dos cuentos: 
                           1. El Vuelo de Libertad
                           2. Libertad en Amatitlán
Son dos pequeños cuentos que consiguieron con facilidad envolverme rápidamente y hacerme volar y casi "vivir la vivencias" de Libertad, la niña que los protagoniza. 
En este libro Hugo usa nuevamente sus capacidades literarias para convertir un cuento en un instrumento didáctico, con el que transmite conciencia y conocimiento sobre asuntos ecológicos, morales, humanos, éticos y sociales, y demuestra que en el lápiz y el papel que utiliza para cumplir su oficio de escritor pone todo su compromiso y valor.


Yo por mi parte quise siempre corresponder la amistad de Hugo pagándole con la misma moneda, pero además quise encontrar la manera de hacerle saber cuánto que aprecio el trabajo que él hace como escritor. 
Habiéndo tenido la experiencia de musicalizar algunos poemas anteriormente (de otros escritores/as), me había planteado la posibilidad de musicalizar un poema de Hugo, pero dejándo que la oportunidad llegara de forma "natural". 

No obstante, dejar las cosas "para cuando pasen" puede significar que ocurran hoy o quizá el último día de nuestra vida! así que llegó el momento en que me dispuse a cambiar las cosas y enfocar más mis intenciones, releyendo sus libros y agundizando más el ojo.  El resultado fué que me encontré con muchas posibilidades! más de una canción ronda en los escritos de Hugo, esperando a que alguien descifre sus notas musicales! 

Cuando se acercaba el "Quinto Festival Nacional de Poesía" que organiza el Club de Poesía Casa los Altos de Xela (septiembre del 2014), en que yo participaría, me propuse presentar alguna canción lograda de la musicalización de un poema o un texto de Hugo Gordillo. Así nació una canción, una noche de tantas (en realidad una dulce noche!), "hojeando y ojeando" (usando palabras de Nelton Santiago) el libro "Fiesta", en que me encontré con el poema "El Colibrí y la Flor", casi "naturalmente" (como me lo había imaginado) surgió la melodía que me permitía cantar el texto del poema y así nació la canción que ahora se llama igual: "El Colibrí y la Flor".

No la canté durante el Festival de Poesía porque Hugo no estuvo presente (creo que estaba fuera del país), así que me la guardé para cuando él estuviera. Eso ocurrió una noche común de sábado, en que Hugo apareció donde canto habitualmente y cuando yo junté las fuerzas necesarias le anuncié que escucharía algo nuevo, que yo esperaba que reconociera... por supuesto que reconoció su poema y sonrió, en un gesto de aprobación.

Este es el poema de Hugo y quiero dejar escrito acá, que en los anteriores esfuerzos que he hecho, musicalizando poemas de algún escritor, siempre he modificado (adaptado) alguna linea o palabra original, para que la métrica del texto se vuelva "musical" (pero sin perder la escencia de lo escrito). En este caso eso prácticamente no pasó. El texto de Hugo es el poema en que menos he tenido que modificar la letra ni agregar más texto, ya que la medida de los versos resultó "musical". Solamente he usado una estrofa como un estribillo que se repite varias veces, para que la canción tenga uno (jeje!).


El Colibrí y la Flor
Hugo Gordillo

Chupa Rosa, Picaflor
Pájaro Mosca o Gorrión;
nadie te dice señor,
Colibrí multicolor.

Si supieran que fuiste
el hombre enamorado,
de una princesa triste 
que sus padres te negaron.

El llanto los convirtió:
al muchacho en Colibrí,
y a ella en una linda Flor
que nadie sabe hasta aquí.

¿Qué será de la niña
que con el alma partida?
Ha de estar en un jardín.
¿Y qué fué del Colibrí?

Ahorita anda vagando,
picando de flor en flor
por la vida anda buscando
a quien fue y será su amor.

Esta es la grabación de la primera vez que canté en público "El Colibrí y la Flor" y que fué también el momento en que Hugo Gordillo la conoció:


Esa misma noche le conté a Hugo que la canción tenía otra versión... una "menos guapachosa y más suave" que también le presenté. Hugo filmó mientras yo cantaba y con esa grabación preparé el video que aparece a continuación de "la segunda versión" de "El Colibrí y la Flor":


En el mes de diciembre del 2014 cuando presenté junto a Danilo Rodríguez, mis canciones "Al Desnudo", incluí "El Colibrí y la Flor" en una versión que preparamos Danilo y yo, acompañada solamente con el piano. 
Esta versión quedó grabada también y es la que se escucha a continuación:



Entonces... esa es la historia de mi canción "El Colibrí y la Flor", la quería compartir para que la conociera usted y para que quedara escrita acá, como un reconocimiento al trabajo artístico y literario de Hugo Gordillo, mi amigo.

Ah... me alvidaba de decir que Hugo Gordillo me ha contado que nació en Retalhuleu, Guatemala, la Capital del Mundo!

jueves, 8 de enero de 2015

Por los viejos...

Cuánta gente vive (vivimos...) como si la juventud fuera eterna..

Pareciera que ingnoráramos que en realidad -como dijo Serrat- "todos llevamos un viejo encima": nosotros mismos. Ese viejo es el mismo niño que dejamos olvidado muchos años atrás, el mismo joven que pretendemos ser eternamente, y el hombre o mujer que un día de tantos dejará de vivir.

El trato que se da a los viejos -aunque pareciera "adecuado"- muchas veces está cargado de indiferencia y en otros tantos hasta de impunidad! Es terrible todo eso si pensamos que nosotros mismos podríamos ser "ese viejo", y creo que solamente cuando se piensa de esa manera nos provoca algo de sensibilidad.

Es una situación similar a aquello de que "hasta que se tienen hijos se sabe el valor que tienen los padres...", así que hasta que seamos viejos entenderemos lo que la vejez es, y lo duro que es el trato que la gente más joven ofrece a los viejos.  Hasta que nos pasa a nosotros mismos, sabemos de qué se trata...

Todo esto para mí es otra ironía de la vida con la que finalmente "hay que vivir", porque ¿cómo cambiar esa situación? parece absurdo decirlo así, pero desde mi punto de vista eso es sencillamente la realidad.

¿Cómo cambiar esta realidad? ¿Cómo cambiar esta situación?

Seguramente habrán respuestas, pero las respuestas a las preguntas "tipo ¿cómo?" son siempre las más difíciles de encontrar, pero sobre todo las más difíciles de llevar a la práctica. 

Quizá el camino sea (como en casi todas las circunstancias de la vida) la educación (y con eso digo que las personas nos hagamos sensibles y concientes de las cosas, para desarrollar nuestra conducta al respecto), y que ésta -la educación- deba empezar a temprana edad, para que desde niños tengamos plena conciencia de nuestro propio camino -que habrá que caminar-, para que etonces seamos respetuosos de la vida de cada persona...  quizá.

Por mi parte, pensado en esas cosas, escribí en enero de 1995, mi canción Hojarasca. Busco con ella provocar a la gente a pensar en la vejez, a pensarse...

Acá la puede escuchar:

Versión en vivo de Hojarasca 
(Texto y Música: Otoniel Mora)
grabada en vivo el 19 de diciembre del 2014
en Casa Noj de Quetzaltenango, Guatemala.
Piano: Danilo Rodríguez.  Voz: Otoniel Mora.

Escribí sobre este tema en este mismo blog en abril del 2013. 
Puede ver el siguiente link:


http://otonielmoraysusaltibajos.blogspot.com/2013/04/hojarasca.html