domingo, 28 de julio de 2013

Doña Hilda: MI MAMÁ!!

Doña Hilda.
(foto de hace algunos años, después del 2000)
Era 1923, es decir, el primer cuarto del siglo pasado...

El lugar era Santo Tomás la Unión, Suchitepéquez, en el sur-occidente de Guatemala, un pueblo rural, en la zona cafetalera del país. La familia estaba formada por un alemán (llegado en condición de retirado, a vivir y a hacer una segunda vida) y una mujer guatemalteca, dispuesta a la vida... 

El alemán era mi abuelo... se llamaba Henrich Adalberth Herwig Fulrrot (jeje! cuesta pronunciar todo eso! por eso le decían "papá Beto"). La mujer era mi abuela... se llamaba María Leonor Benavente Muñoz (mamá Nosh). Mi mamá es la número 5, en esta lista de hijos de aquellos dos que decidieron hacer familia:

1. José Rodolfo, 2. José Adalberto (se llamaban José los dos, por haber nacido el día de San José), 3. Marta Alicia, 4. Edgar Enrique (el tío "Checo", que murió en marzo del 2013, a los 92 años, y era el último hermano de mi mamá que estaba vivo), 5. Carmen Hilda (mi Mamá), y 6. Elfa Marina. 


Mi mamá nació y creció en Santo Tomás la Unión, Suchitepéquez, el 7 de julio de 1923. La nombraron Carmen Hilda Herwig Benavente y desde aquella fecha hasta el 7 de julio del 2013, se suman 90 años de vida! 
Esa es la edad de mi mamá!
Santo Tomás la Unión, Suchitepéquez, en Guatemala, Centro América.
A lo largo de sus 90 años mi mamá ha vivido tantas cosas, que sentarse a escucharla una tarde cualquiera, resulta llena de anécdotas y vivencias, todas ilustradas con tantísimos detalles, que es fácil imaginar la vida en Santo Tomás y todo lo que había y pasaba... "la casona y su corredor... las gradas hacia la cocina... el patión para secar café... la leña... el taller de mecánica del abuelo, donde hacía pulperos para café, que vendía a "los Xancas" (lo caficultores de las aldeas de Nahualá, Pasacul, Xejuyup y otras, que son aledañas a Santo Tomás)..."    

Mamá recuerda por qué el abuelo siendo alemán se instaló en Santo Tomás para iniciar una nueva vida: "mi papá era apicultor en su tierra y luego mecánico de barcos, de donde logró salvarse cuando el barco fué hundido durante la guerra, así llegó a Guatemala... cerca de Santo Tomás se habían instalado varios alemanes que se habían convertido en caficultores, en la finca Chocolá y otras... En Santo Tomás, "papá Beto (mi abuelo)" siguió con su oficio de apicultor, donde llegó a tener 300 colmenas, que producían toneles de miel que se enviaban a la capital y luego al extranjero..." 

Mi abuela "mama Nosh" nació en una finca ubicada entre "El Marne" y "Filadelfia", dos fincas localizadas en el municipio de Chicacao, Suchitepéquez. El nombre del lugar ya no lo recuerda mamá, pero sí imagina que "papá Beto", en sus andanzas de soltero por aquellos caminos rurales, encontró a "mamá Nosh", con quien hizo vida en Santo Tomás la Unión. 


Mi papá y mi mamá,
en el Parque Benito Juárez de Xela.
A sus espaldas está el Calendario Azteca
y monumento a Benito Juárez.
¿cuándo? no sé...
Mamá fué a la escuela primaria en Santo Tomás y su vida transcurrió de forma tranquila, como se vive en un pueblo pequeño. Relacionada con las tareas de la casa y con la vida del abuelo (que entonces se fué convirtiendo en un enojón!), fué haciéndose mujer y preparándose para lo que la vida le propusiera paso a paso...
En su adolescencia conoció a Juan Héctor Mora Avila (mi papá, 8 años mayor que ella), que llegó al pueblo desde Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla, cuando su papá, don Juan Mora Salazar se instaló allí para trabajar como telegrafista. Se conocieron y se enamoraron y de esa unión nacimos nueve hijos.   Papá y mamá vivieron juntos hasta que papá murió en 1971, a los 56 años, de leucemia, en aquella época incurable.

Papá trabajó en varias fincas de la boca-costa de Suchitepéquez, administrando la producción de café. Mientras tanto mi mamá fué una mujer entregada a su familia, a la casa y a la vida.
Como familia vivieron en diferentes sitios, por diferentes temporadas, por eso mis 8 hermanos (yo soy el número 9), fueron naciendo igualmente, en lugares diferentes. Yo nací en Santo Tomás la Unión, digamos que cuando volvían al "punto de inicio", porque mi hermana mayor nació también en ese lugar.

En 1967, cuando mis hermanos estaban alcanzando la educación media se hizo necesario para mi familia trasladarse a un lugar que ofreciera esas oportunidades. Así decidieron instalarse en Xela (Quetzaltenango). Yo tenía 2 años de vida (todo lo que cuento de esa época, me lo contaron o lo escuché alguna vez).

Esa no fué una época fácil, requirió mucho sacrificio, sobre todo de mi mamá, que cargó con el montón de hijos hacia Xela, mientras mi papá continuaba su trabajo en alguna finca de la costa sur del país. Recuerdo que entonces, papá logró encontrar trabajo cerca de Xela, en el Molino San Carlos (molino de trigo), de San Carlos Sija, y se trasladó para allá. Eso seguramente era mejor, aunque San Carlos de todos modos estaba lejos de Xela, sobre todo con dificultades de acceso. Pero así continuó la vida...

Creo que en 1970 mi papá empezó a sufrir el ataque del cáncer que lo mató... hasta que murió en marzo de 1971. Recuerdo el llanto de mi mamá cuando papá murió, aunque para mí todo eso no era muy claro en aquel momento (cuando tenía yo 5 años), hoy puedo asegurar que soy capaz de "escuchar" en mi mente su llanto, doloroso, profundo y agudo...  La muerte de papá fué un golpe terrible para mi mamá, que desde entonces cumplió para mis hermanos y para mí, la doble función de mamá y papá...


Una foto en blanco y negro de mi mamá,
que un fotógrafo decidió poner "en colores"
con una técnica rudimentaria de los años 70's
(pintándola a mano...)
Recuerdo que mi mamá logró mantener en pié la casa y la familia con un duro trabajo atendiendo a jóvenes pensionistas que se hospedaban en la casa de mi familia, para estudiar o trabajar. Mi mamá hizo el trabajo de ofrecerles un hospedaje adecuado, alimentación, e incluso representación en los centros de estudios donde estuvieran. También recuerdo haber visto a mis hermanas ayudar en esas arduas tareas, especialmente a mi hermana Esperanza. Yo mientras tanto crecía... 

Mi mamá se aseguró de que todos sus hijos/as tuvieran acceso a la escuela, a una educación digna, aún y cuando eso requirió de ella, largas jornadas de trabajo y profundos sacrificios económicos.

Lo que mi familia es y ha sido, mis hermanos y yo, es el resultado de la carga que mi mamá ha llevado en su espalda durante más de la mitad de su vida... cuando papá murió, ella tenía 48 años... casi la edad que tengo yo hoy! quién sabe qué vida habríamos tenido nosotros/as si ella no hubiera hecho los sacrificios que hizo, pero sobre todo, si no hubiera tenido la visión y la ilusión sobre cada uno de sus hijos/as, que la empujó a empujarnos! 
Desde que yo tengo conciencia de lo que significa haberse quedado sin su pareja durante tantos años de su vida, me tomé el compromiso de saludarla y agradecerle cuando se celebra el "día del padre" como cuando se celebra el "día de la madre" y en su cumpleaños, por supuesto. 

Pero por todo lo que significa su vida doña Hilda...


¡No alcanza ningún agradecimiento para lo que usted ha hecho por nosotros, MAMÁ!

Estos somos sus hijos: 1. Hilda Leonor, 2. Héctor Francisco (EPD), 3. René Guillermo, 4. Hugo Leobardo, 5. Olga Guadalupe, 6. Delma Esperanza, 7. Rodolfo Arnoldo, 8. Dora Norberta, y 9. Rolando Otoniel (yo). 
No sé el año, pero la foto es de un día de cumpleaños de mamá.
Estamos todos sus hijos: Leonor, René, Lupe, Hugo, Paco,
Esperanza, Dora, Rodolfo y yo.
(por mi cara de güiro, esto fué hace muchos años!)
Hoy día, mi mamá suma 26 nietos/as, 17 bisnietos/as y una tataranieta! (yo no tengo una foto donde quepan todos!). ¿hasta dónde llegará la vida?
Ya las ramas de esta familia alcanzan muchos sitios, muchas vidas y pienso que también muchas esperanzas e ilusiones... "el familión" que viene de doña Hilda crece y crece...
Mi Mamá
Foto anterior al año 2000

Resulta increíble (y no lo digo yo, sino mucha gente que la conoce) ver la energía con que mi mamá ha vivido todos sus años, aún ahora que suma nueve décadas! Parece incansable!  Desde hace años instaló una tienda en su casa, desde la que ha sostenido económicamente su vida, porque además, siempre quiso ser "independiente" y vivir sola, sin estar en casa de alguno de sus hijos/as. Siempre la he considerado una mujer muy determinada y segura de sí misma, seguramente por todo lo que la vida le ha exigido...

Hace un par de años, la muerte de mi hermano Paco fué otro golpe muy duro que recibió de la vida... sin embargo, mi mamá sigue de pié, encontrando razones para seguir dándonos lo que necesitamos, directamente a nosotros sus hijos/as o a través de nuestros hijos (sus nietos, o bisnietos...). Siempre, siempre, en casa de mi mamá se encuentra la energía que nos hace recomenzar...


Mi mamá, en julio del 2013
Hace años, en 1985, escribí y compuse la canción que aparece abajo, para doña Hilda. Creo que fué con la primera guitarra que tuve, y que compró para mí doña Hilda... Eso lo recuerdo claramente: Un día de tantos me dijo "vamos a Huehuetenango, a comprarte una guitarra para que dejés de pedirle prestada su guitarra a Don Maco" (don Maco era un músico cristiano, que creo que quería que yo me hiciera a su religión y por eso me dejaba usar su guitarra, con la que aprendí un montón...). Nos fuimos a Huehuetenango y volvimos con la guitarra que me acompañó en los primeros años de guitarrista, cuando mi edad rondaba los 12 años...

Mi Viejita

Texto y Música: Otoniel Mora

Mayo de 1985



En mi vida vive una mujer
De pelo blanco y piel cansada
De dulce vientre, tierna
Y siempre sincera
De mirar triste y soñador

Cada día nuevo es un caudal
De ilusiones y esperanzas
De risa franca, llanto
Y sentimiento
Todo relleno de valor

Que no se apague su luz
Que no deje de brillar
Porque mi vida alimenta
Con su triste palpitar

Que no se apague su luz
Porque su vida es manantial
De la riqueza que llevo
Cuando me empuja a caminar
Con su voz gastada por la vida
Con su pecho lleno de calor
Me enseño a sentir todo
Lo que ella siente
Este amor que ahora puedo dar

Caminando siempre a mi lado
Ocultando siempre su dolor
Sin limitaciones dice
"vamos adelante!”
Su sacrificio es mi valor
  
Que no se apague su luz
Que no deje de brillar
Porque mi vida alimenta
Con su triste palpitar

Que no se apague su luz
Porque su vida es manantial
De la riqueza que llevo
Cuando me empuja a caminar


Mi mamá y mi hija Daniela. Julio del 2013
Más adelante, en el mismo año 1985, conocí gracias a mi amigo Fernando López, los textos y poesía de Marco Aurelio Alveño. En el libro "Versos libres del ideal permanente" encontré este que se llama "Voces del Alma" y lo musicalicé, también para mi mamá.

Voces del Alma 
Texto: Marco Aurelio Alveño
Música y adaptación: Otoniel Mora
20 de septiembre de 1985


He plantado en mi huerto
Junto a la noria
Un árbol grande
Como tu gloria
Y muchas rosas
Para ti.
  
He pedido al canario
Y ala paloma
Lleven tu nombre
Al campanario
Y así se oiga
Más allá.
Yo llevo grabada
Aquí en mi pecho
La melodía de tu voz
Y tú desvelo
Junto a mi lecho
Y la caricia de tu amor.

Para escribir tú nombre
Yo necesito
Miles de rosas
Y agua de mi alma
Porque eres madre
El amor.

Mi mamá y mi esposa Carolina. Julio del 2013.
Este año 2013, el domingo 7 de julio nos reunimos todos los que pudimos, hijos/as, nietos/as, bisnietos/as, para abrazar a doña Hilda y celebrar la alegría de su llegada a los 90 años. Yo aproveché para cantarle y entre varias canciones le dediqué "Como pájaros en el aire" (de Peteco Caravajal, argentino). Por momentos sentí que la voz se me quebraba... y estoy felíz de haber podido sentir esa emocion!
Aquí está la grabación:


¡Mi mamá y yo! ¡el día de sus 90 años!
7 de julio del 2013
¡Gracias por toda la vida doña Hilda!

Más fotos...

Mi hermano Hugo Mora, felicitando a mi Mamá a nombre de toda la familia!

Mi hermana Esperanza, mi mamá y mi hermano Hugo.

Mi hermana Guadalupe, mi Mamá y mi hermano Hugo.

Mis hermanos Rodolfo, Hugo, Guadalupe y mi Mamá!
Parte del familión de mi Mamá!

4 comentarios:

  1. ¡Felicidades Otto! Gracias a tu relato histórico me remonté a mis orígenes,casi coincidimos en muchos retazos de la vida. ¡Un homenaje a tu madre que lo merece todo después de conocer su vida!

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  2. Hola Rodrigo!
    Muchas gracias por tu comentario...

    Las mamás son así... deveras!

    Salú!

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  3. Ayy por Dios!! Realmente leer esto me hace sentirme cada vez más orgullosa de formar parte de la familia de la "mutter" a quien llamo con mucho cariño en su idioma alemán!! Desde que la conocí me cautivó su fuerza, ese semblante siempre inquisidor pero lleno de amor!! Yo también elevo una oda por la vida de Doña Hilda!! Síganos llenando de ese amor, de esos sabios consejos y de esos ricos abrazos!! Dios la bendiga!!!

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  4. Rocío Martínez!
    qué alegría poder leer lo que usted dice de mi familia y principalmente de mi mamá!
    Muchas gracias de verdad!
    Un abrazo para usted!

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